5 de mayo de 2006

Carta, para el cielo

Una vez que las estrellas se encienden te veo y me pregunto sino eres tu quien día tras día las enciende y entonces te haces visible, pués es imposible no verte en esa luz que te envuelve. Entonces, cuando enciendes la última estrella me regalas una sonrisa y espero cada tarde para verte, con la impaciencia de los que no esperan nada, con la locura de esperar ver sólo una vez más la luz.

1 de mayo de 2006

El norte nos hace ver diferentes ¿será la inmensidad del desierto que te hace sentir mas vivo? Deber ser eso pues uno se siente muy feliz por estas tierras a pesar del calor y de los tonos cafe que lo cubre todo: ni un solo árbol, por tu vida, mi vida vuelven a brillar en medio de este desierto.
No importa todo el calor, sólo importa ver esos ojos llenos de alegrias por compartir junto a los amigos, a la familia y sentir un abrazo mas que cariñoso, un abrazo de hermanos y esas palabras que se dicen siempre parecen nuevas!

Por ahora seguiré contemplando esa inmensidad.