Tengo la certeza de que Dios existe y tengo la certeza de que a cada momento me hace pequeñas caricias, a veces no me percato de esos pequeños detalles de cariños, pero cuando me doy cuenta, elevo el corazón agradecido y digo: gracias Dios mío por esto!
La tarde caía el sábado 24 de febrero sobre Valparaíso, ahí estaba el Puerto con todas sus casas empinadas hacia el infinito. El Muelle Barón nos cobijaba y a medida que el tiempo pasaba, las lámparas del cielo y la tierra se encendía y cuando estaba todo listo, llegó el maestro Roberto Bravo! ¿Se imaginan el mar, las olas, las estrellas, las gaviotas, la luna y un piano que cantando? Eso fue exactamente lo que sucedió, estar ahí era impresionante, no podía existir un lugar mejor para estar esa tarde de sábado.
Recordé a los amigos con los que me hubiese gustado estar o simplemente saber donde están o lo injusto que ha sido la vida con algunas personas o mejor dicho, las innumerables situaciones de injusticias que día a día se suceden bajo el cielo y lo priviligiado que somos otros bajo el mismo cielo. Hay muchas cosas que no entiendo, pero de una cosa estoy seguro: hay que sonreir en la medida de lo que entiendes y el mañana traerá sus ocupaciones.
La tarde caía el sábado 24 de febrero sobre Valparaíso, ahí estaba el Puerto con todas sus casas empinadas hacia el infinito. El Muelle Barón nos cobijaba y a medida que el tiempo pasaba, las lámparas del cielo y la tierra se encendía y cuando estaba todo listo, llegó el maestro Roberto Bravo! ¿Se imaginan el mar, las olas, las estrellas, las gaviotas, la luna y un piano que cantando? Eso fue exactamente lo que sucedió, estar ahí era impresionante, no podía existir un lugar mejor para estar esa tarde de sábado.
Recordé a los amigos con los que me hubiese gustado estar o simplemente saber donde están o lo injusto que ha sido la vida con algunas personas o mejor dicho, las innumerables situaciones de injusticias que día a día se suceden bajo el cielo y lo priviligiado que somos otros bajo el mismo cielo. Hay muchas cosas que no entiendo, pero de una cosa estoy seguro: hay que sonreir en la medida de lo que entiendes y el mañana traerá sus ocupaciones.