2 de septiembre de 2007
En medio de la urbe del mall
La gente se pasea de un lugar a otro como si todo fuera a explotar en un segundo y es muy posible que sea de ese modo. A mi no me interesa en lo más mínimo: los guardias, los flaites, los cuicos, los lanas, las casi transparentes quinceañeras, las señoras, las guaguas, los niños rubiecitos vestidos con ropas de marca, los morenitos (como yo), los aternativos, los piolas. Es curioso como todos de una u otra forma intentan mostrarnos su mundo. Una joven me mira con cara de curiosidad. Le devuelvo la mirada, luego se va y antes de perderse me devuelve la mirada. Nuevamente me sumerjo en la tarea de describir a la fauna de la urbe. Es curioso, pero todos sonrien, todo se miran con desconfianza, pero nadie muestra los dientes, sólo un pequeño gesto de indiferencia, a lo sumo una mirada furibunda como queriendo decir: "que hace esta persona aca. Ya no hay un lugar para nosotros" y cada uno sigue su camino. La urbe del mall es así, un símbolo de la más absoluta indiferencia, pareciara que a todos se les olvidan los problemas. El aire acondicionado, las mesas del patio de comida o las vistosas bolsas de las exclusivas tiendas o las promocionales azules y rojas o los vistosos laptops y esas sonrisas de felicidad de la mano de un mack combo. Todo sigue igual, ¿para que seguir? La idea es partir lo más rápido posible.
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1 comentario:
El Mall, Quién no ha visitado esos sitios no ? jeje
A veces tan agradable y otras tan molestoso ese ruido de gente murmurando, Qué dirán ? uyy un misterio sin resolver !!!
Saludos !
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