Con frecuencia las personas terminan abandonando lo que quieren, pero una cosa más compleja pasa cuando el "abandonado" eres tú. Recuerdo muy bien esas palabras que se dicen al vuelo o al calor de una velada y que ahora ya no suenan en los oídos. "No si vamos a ser amigos por siempre" "Te quiero tanto amigo" "Amigo, eres lo máximo" Si, todo es verdad hasta que el tiempo borra mis número telefónico o la dirección de correo o hasta que las innumerables cosas que tienes que "hacer" copan tu agenda. Si es verdad, tienes muchas cosas que hacer, pero es verdad también que anduviste en el emails y no hubo un "hola, cómo estas" "Te quiero, no te olvido" Hemos perdido el tiempo diciendo que nos querremos por siempre, cuando en verdad sé que no estoy en tus pensamientos ni en tus ratos libres. Es simple, pero nos pasa lo que a todos: nos hemos abandonado.
6 de abril de 2008
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario